Conclusión.

COLOFÓN FINAL.

Después de esta larga y pesada historia, creo que ha llegado el momento de hacer un análisis exhaustivo de todo lo que he plasmado en este libro.

CONCLUSIONES.-

PRIMERA: No perdáis la esperanza. Creo que la solución está muy cerca. Los científicos están trabajando mucho en este asunto, habida cuenta de que cada día hay más diabéticos en el mundo.

SEGUNDA: Tenéis la gran suerte de ser jóvenes, lo que supongo por ser del tipo I, por lo cual tenéis mucha vida por delante, han habido muchos avances y los conocimientos de los especialistas son mucho más extensos.

TERCERA: Hay una cosa segura que yo no tuve. Que la insulina no va a agotarse, pues de la forma que ahora la consiguen es una fuente inagotable. Lo hacen con bacterias vivas en laboratorio. Es como si tuvieron un vivero o un criadero, producen cuanto quieren. Además es altamente purificada pues es monocomponente. Cuando yo era joven la extraían del páncreas de buey y contenía varios componentes lo que la hacía mucho menos purificada. Después la hicieron de cerdo que ya lo era más. Actualmente es de origen humano.

CUARTA: Todas las clases de insulina que existen en el mercado están tan purificadas que ya no producen los efectos secundarios de antes. Por ejemplo: la Lipodistrofia. Supongo lo conocéis pero lo explicaré: se trata de que a fuerza de ir pinchando en repetidas ocasiones en alguna parte del cuerpo, aunque sea esporádicamente, se hacían unos grómulos o montículos de tejido que desaparentaban mucho. Sobretodo importaba a las mujeres que las perjudicaba estéticamente.

QUINTA: Tenéis a mano tal como he comentado en este volumen, el aparatito para analizar la glucosa. Esto solo, ya es una gran ayuda para el dulcinéico, que si tiene interés en controlarse puede hacerlo cuantas veces le parezca oportuno.

SEXTA: Ha quedado suficientemente demostrado que lo mejor son tres pinchazos al día y tres análisis diarios de glucosa en sangre, con lo cual se tiene la seguridad poder tener una glucosa equilibrada. No obstante yo haga cuatro. En verano se aconseja que se rebaje unas 2 unidades de insulina pues las necesidades son menores. Supongo será debido al calor y que se suda más y por tanto se sacan más grasas y toxinas a través de la piel. En invierno volverlas a aumentar, pues seguro que hacen falta.

SÉPTIMA: La valoración de las dietas que deben llevarse son más exactas y permiten un mayor ajuste de hidratos de carbono y grasas.

OCTAVA: Cada vez hay más información en cuanto a realizar un ejercicio diario adecuado y que se ajuste a nuestras necesidades.

NOVENA: Sabemos que con los rayos lásser parecer ser que pueden parar la progesión de la retinopatía, lo cual da cierta tranquilidad.

DÉCIMA: Para los que lo deseen, tienen a mano la bomba de insulina que ha quedado demostrado que es muy eficaz en ciertos casos rebeldes para regular más aproximadamente la glucemia en sangre. (Es algo cara la adquisición y mantenimiento, pues de momento parece ser que cada tres días debes cambiar el catéter).

UNDÉCIMA: Tenemos diversas clases de insulina en donde escoger. Diferentes marcas, diferentes concentraciones y varias mezclas de rápida y retardada. Las hay de 20x80, 30x70, 40x60 y 50x50.

DUODÉCIMA: Gracias a Dios hasta el momento, a estas lumbreras del Gobierno no se les ha ocurrido hacer pagar los medicamentos destinados a enfermos crónicos. Para la economía familiar esto tiene bastante importancia.

TRIGÉSIMA Y ÚLTIMA: Tenéis la prueba mas palpable que podáis poseer, si os contempláis en el espejo de mi persona, pues como digo al principio del libro, llevo 51 años luchando con la diabetes, pasando infinidad de calamidades enumeradas igualmente y aún puedo alardear (al menos de momento) que estoy bien física y mentalmente.

"La felicidad y el arco iris
no se ven nunca sobre la
propia casa, sino sobre la
ajena".
Proverbio Alemán

"La felicidad es como las neblinas ligeras. Cuando estamos dentro de ellas no las vemos". Amado Nervo.

"La felicidad está en el gusto y no en las cosas, y somos felices por poder paladear lo que amamos y no por poseerlo". Rochefoucauld.