Nuevos tratamientos..

TRATAMIENTOS DEL "OZONO "O 3" APLICACIONES DEL Dr. SALA PLANELL CLINICA TEKNON DE BARCELONA

Ante todo quiero manifestar aquí y ahora mi sincera admiración por el eminente Dr. Sala Planell, por los grandes beneficios recibidos hacia mi propia persona, en virtud de los tratamientos que he recibido y que me atrevo a decir que para mí han sido casi "milagrosos".
Creo sinceramente, sin temor a equivocarme que de no haber sido por él, quizás mas pronto o mas tarde habrian tenido que amputarme un pie, ya que el padecimiento era y se trataba de "UN PIE DIABETICO". Y no solo esto si no que segun me informé a través de internet a la larga el mismo proceso habria sufrido en el otro pie a lo largo de algun mas o menos tiempo.
Y dicho esto, como comentario inicial, voy a comenzar una historia médica de mi persona, desde los inicios y primeros síntomas sufridos en mi pie izquierdo, concretamente en el canto del talón. Espero que si alguien lee estas manifestaciones y tiene la desgracia de que le ocurra semejante padecimiento, sabe que tiene una orientación, para poder conocer donde acudir en semejante circunstancia y recibir un tratamiento muy beneficioso y sin contraindicaciones de ninguna clase.
Sabemos que el " 0 2" es el oxígeno puro, pero yo personalmente, que no soy ningun experto en medicina, desconocia el "0 3" o sea el "OZONO". Pues bien, cada dia me encuentro mejor de este pie izquierdo que me ha llevado durante el transcurso de dos meses por el camino de la amargura. Mis pensamientos estaban absorvidos completamente por el miedo absoluto a que llegara un momento en que debieran amputarme el pie y posteriormente, como ya he indicado antes, "quizas el otro"; "que Dios no lo quiera".
Y hecho este emplazamiento y exposición del inicio de todo este proceso, voy a comenzar mi historia, cierta, verídica, sin alterar ni añadir comentario alguno que no se ajuste a la realidad de cuanto me ha acontecido. Han transcurrido ya dos o tres meses que, como acostumbro a hacer a diario y desde hace nueve años (cuando falleció mi querida esposa Margarita, afectada de un cáncer de mama), acostumbro a caminar unos cuatro o cinco kilómetros, por la mañana, despues del desayuno o sea alrededor de las diez.
Aconteció que un dia empecé a notar una pequeña molestia en el "canto del talón del pie izquierdo, pero que en principio no le di ninguna importancia, pues siempre piensas que será alguna contusión, algun roce o algo por el estilo. Pero no fue así, cada dia que pasaba me dolía más, hasta llegar a un cierto quemazón en todo el pie o sea en la planta. Yo que no soy médico ni entiendo de ello empecé a hacer elucubraciones de cual podría ser la causa de este transtorno o síntoma, pero que nunca se me ocurrió lo grave q ue podría ser, tratándose de una persona que sufre de "DIABETES TIPO l", desde los 15 años de edad, cuando ahora que el próximo domingo dia 9 de abril del 2006 cumpliré 75 años,
Bien, esto ya empezaba a intranquilizarme a pesar de que seguia caminando los citados cuatro quilómetros diarios, pero con síntomas dolorosos, claro está. Cada vez la cosa iba a peor y el talón y parte de los dos pies, estaban muy encarnados, por no decir de un color rojo y el izquierdo mas bien ya tiraba a un color mas bien morado y que me daba mucho que temer, hasta llegar a un punto de color oscuro-azulado que no presagiaba nada bueno.

No sabia qué hacer ni a quien acudir y he aquí la casualidad que no sabes el por qué se ha producido, pero creo que alguna fuerza sobrenatural debe existir cuando ocurre y que seguidamente expongo:
Yo, tengo la costumbre de que cada tarde acudo al Club de Billar, que por suerte está muy cerca de mi casa y así paso unas dos horas jugando, que me ayudan a cubrir el ocio que todo jubilado debe de procurar llenar de la forma que sea, pero el caso es no quedarse quieto en casa sin hacer nada, porque esto todos sabemos lo peligroso que es en cuanto se refiere al "sistema psicosomático" de la persona. Y no solo esto, si no que para un diabético, el ejercicio diario es imprescindible y necesario para activar la circulación de la sangre y metabolizar consecuentemente los hidratos de carbono y las grasas o bien las proteinas. Todo ello aparte de las correspondientes pautas del tratamiento insulínico, el régimen alimenticio que debe conocerse a fondo. Además y muy importante es que cuantos más análisis de glucemia en sangre te hagas al dia, mejor. Yo, actualmente me hago seis pinchazos en los dedos al dia para conocer si metabolizo bien la glucemia y además lo hago siempre a la misma hora. Pero bueno, esto es aparte del tema que nos ocupa y del cual quiero informar detenidamente a fin de poder favorecer a alguien, aunque sea una sola persona por lo que yo ya me daré por satisfecho.

Pues bien, cuando ya empezaba a desalentarme y alterar mi sistema emocional resulta que un dia acudo al Club de Billar como de costumbre y no habia nadie; era sábado y el fin de semana nunca se ve concurrido. Y pensé, bueno ¿y ahora què hago?. Decidí que acudiria un rato a un centro que hay donde van los jubilados a pasar la tarde. entro, me siento en una mesa donde hay toda clase de periódicos del dia, me pongo a leer y pasado un rato entra un vecino muy cerca de mi casa, llamado Josep Roca Argemí, se sienta en una mesa leyendo y me acerco a él para saludarle y entablar conversación. Pues bien, empezó a explicarme toda una serie de detalles del año y medio que habia pasado malísimamente mal, por un úlcera en la pierna. Comienza diciéndome que despues de una operación de cadera que le habian realizado en centro hospitalario, le salió dicha úlcera y le fué creciendo y creciendo hasta cubrirle parte de la pierna. Le habian probado toda clase de tratamientos y medicaciones, pero la úlcera seguía agrandándose sin parar. Fué a otro centro hospitalario en Barcelona capital y allí le notifican que aquello es un cáncer como una casa y que tiene que ingresar para empezar un tratamiento de inmediato. Él, muy acertadamente dice que no, llama a su hijo por teléfono para que vaya a buscarle con el coche y se fué, a pesar de que el médico le comunica que no podia darle el alta por la gravedad del caso.

Pues bien, su cuñado le habla de un médico que le habia aconsejado que acudiera a la Clínica Teknon de Barcelona, donde ejercía un médico especialista en vascularizaciones, que le iba a solucionar el problema, que podía estar seguro de ello. Así fué como acudió al Dr. Sala Planell. Este Doctor le preguntó de inmediato como era que habia tardado tanto en acudir y el contesta que desconocía totalmente los tratamientos del Ozono "3", que aplicaba el citado Doctor.

Yo, en quel momento aún no tenía unos síntomas muy fuertes y pensé que si llegara el caso que se agravara la situación le pediría la dirección y teléfono. Pasados ya unos veinte dias vi que la gravedad iba en aumento. entonces fué cuando empecé a plantearme la situación, ya que me dolía bastante y tenia un quemazón muy fuerte, que no me dejaba casi caminar, en todo el talón del pie izquierdo y parte de la planta del mismo. Tal como comento anteriormente, los diabéticos tenemos la obligación de hacer ejercicio y que es imprescindible el ejercicio físico para poder metabolizar adecuadamente la glucosa, empecé a hacer ejercicio a base de un cuarto de hora en "ciclostátic" por la mañana y otro cuarto de hora por la tarde. Así quemaba los hidratos de carbono que habia ingresado en mi cuerpo. Todo ello iba acompañado del miedo horroroso que me iba entrando en el cuerpo. Llegó un momento que pensé que a la larga me tendrían que amputar el pie y este pensamiento me iba obcecando de tal forma que no podia pensar en otra cosa. Y todo ello a causa de que se me ocurrió abrir el ordenador y buscar la definición de "úlcera del pie diabético". Aquello fué un shoc tan tremendo que me quedé horrorizado. La explicación que daban era nauseabunda, sin ninguna clase de solución, solo que los diabéticos tenían que cuidarse los pies, por el peligro de una úlcera,conduciendo a una irremediablea sepsis. Decía que no solo esto,si no que a la larga el otro pie padecería el mismo proceso y que al final tambien llegaria a la amputación.

Pues bien, llega el caso que decido llamar a este vecino mío, me da el número de teléfono del citado Dr., pido hora de visita y me la dieron para el próximo martes. el dia señalado acudo a la visita concertada. Llego allí y al poco rato me llaman a su despacho. Entro y empiezo a explicarle lo que me ocurre. Antes que nada le comento que soy diabético tipo I desde hace 60 años; cuando termino mi explicación me dice: vamos a la sala de consultas para ver a simple vista lo que me ocurre "debo dejar constancia de que tambien me notaba unos pinchazos en la planta de los dos pies y que se lo comenté". El Dr. Sala Planell, cuando ya tuvo el resultado de todas las pruebas que me hicieron (dos ecografias entre otras), vuelve a citarme al despacho y me dice textualmente: Mire Vd., lo que le pasa en el talón a la larga podria ulcerarse y esto seria muy peligroso y tratándose de un diabético mucho más, por tanto esto puede estar seguro de que con el tratamiento que le haremos se lo vamos a quitar, ahora bien lo de los pinchazos en los pies, esto sí que no podemos quitárselo.

Como que yo de lo que más estaba asustado era lo del talón izquierdo y precisamente era esto lo que me tenia tan preocupado, pensé que el caso era que se me curara y despues ya hablaríamos de los pinchazos en los pies que aún no sabía a qué era debido. Lo que sí sé es que me vinieron las dos cosas a la vez y pensé que quizás a lo mejor igual se me marchaban a la vez tambien. Cuando estaba escribiendo estas notas estaba en la octava sesión del tratamiento del "Ozono 3" y ya notaba un gran mejoria y que al final de todo este estudio ya podria exponer el resultado. A la segunda visita que me hicieron me atendió el Dr. J.G. Andrés Ortuño, médico homeópata, el cual visto todo el expediente me recetó toda una serie de productos homeopáticos y además me indicó que debía hacerme a diario un baño de pies por la mañana y otro por la noche de la siguiente forma: tener dos jofainas dentro de la bañera, una de ellas debia contener agua caliente a 40 grados y la otra con agua fria y debía hacerlo de la siguiente manera: primero poner los pies en el agua caliente, contar hasta diez segundos y automáticamente ponerlos en el agua fria durante dos segundos en la jofaina de agua fria y esto repetirlo durante siete veces consecutivas. Despues secar bien los pies y pasarles una crema que está hecha exprofeso para los pies (Pementol).

Pues bien, todo esto lo he estado haciendo diariamente, incluso ahora que ya se han terminado las diez sesiones recetadas; la última fué el 3 de marzo del 2006.

Tengo muchas esperanzas a que todo siga bien ya que la mejoria ha sido muy notoria hasta el momento. "Veremos que pasa en lo sucesivo". Tambien me tranquiliza mucho el pensar que si se repite el caso, sé donde acudir y verme atendido magníficamente. Relaciono a continuación toda la medicación que he venido tomando y que aún sigo haciendo a pesar de haber terminado el tratamiento. ¡Ah! además debo añadir que lo de los pies siempre he venido haciéndolo tres veces al dia, ya que cuando lo hago noto un descanso en los pies que me alivian mucho lo de los pinchazos aunque noto cierta mejoria. Es la siguiente:
  • LOFTON COMPRIMIDOS.- Tres veces al dia o sea desayuno, comida y cena.
  • ADIRO DE A 100.-Un comprimido despues de la cena.
  • MEPENTOL LECHE.- Es para masajear la parte dañada del talón; dos veces al dia aun que yo lo hago tres. Estaba demasiado escarmentado y me habia propuesto hacer al máximo cuanto se me indicara para ponerme bien.
En cuanto a la homeopatia recetada por el Dr. Gabriel Andres fué la siguiente:
  • VITAMINA C CON BIOFLANOIDS de los laboratorios Naturs Plus: 1 comprimido en el desayuno y otro en la comida del mediodia.
  • AURUM METALICUM 5 CH.- 3 gránulos cada mañana en ayunas.
  • FHOSFHORUS 200 K.- 12 gránulos cada sábado por la noche.
  • ARSENICUM ALBUM 30 CH,- 3 gránulos cada lunes y viernes.
  • AMBRA GRISEA 30 CH.- 5 gránulos cada noche.
  • BAÑO DE CONTRASTE EN LOS PIES.- Primero baño caliente durante 10 segundos y baño de agua fria durante 2 segundos, repitiendo esto siete veces seguidas. Hacerlo dos veces al dia (yo hago tres).
Bien, aqui termina la historia real, médicamente exitosa y sabiendo que no tiene ninguna clase de contra-indicaciones. Repito: No sé si va a servir para alguien lo que he comentado, pero ya saben que estoy a su disposición para cuanta información necesiten. Josep Cladellas Roca